
Te sentí llegar, un temblor recorrió mi cuerpo, me fingí dormida, te acercaste lentamente hacia mi cama, tu mano recorrió mi piel bajo la seda de mi pijama, te apoderaste de mis bragas y de un tirón las arrancaste de mi cuerpo, sentí tu aliento quemante en mi nuca, no pude decir nada, un beso me robaste, te abrace mientras te apoderabas de mi cuerpo, sintiendo que me recorrían miles de burbujas la piel, escuche un ruido extraño, era el teléfono, abrí los ojos, soñaba, solamente te soñaba, no conteste, para que, eras tu de seguro para decir que volverías a llegar tarde, mejor vuelvo a soñar, te vuelvo a soñar.
7 comentarios:
Vaya, él se lo pierde...
siempre mi querido Sommer, siempre se lo pierde.
cálidos besos desde México.
En ocasiones parece que estan casados con su trabajo y no con uno, paciencia, mucha paciencia.
Un saludo y un beso.
Si alguna vez sonara el telefono, solo te pediria que no atiendas, que te quedaras junto a mi, humeda, calida, rosada, soñando despiertos, un hermoso sueño.
Besotes sureños para ti.
Ale (trovador)
Así es Jenny, solo nos queda tenerles muchaaaa paciencia.
Un abrazo y un cálido beso.
Trovador: claro que me quedaría acostada a tu lado soñando los dos.
Un cálido beso.
La vida de los sueños es también nuestra propia vida. Me gusta como lo has contado.
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